viernes, 4 de junio de 2010

"Rogad, pues, al Dueño de la mies que mande obreros"


"Rogad, pues, al Dueño de la mies que mande obreros". Eso significa: la mies existe, pero Dios quiere servirse de los hombres, para que la lleven a los graneros. Dios necesita hombres. Necesita personas que digan: "Sí, estoy dispuesto a ser tu obrero en esta mies, estoy dispuesto a ayudar para que esta mies que ya está madurando en el corazón de los hombres pueda entrar realmente en los graneros de la eternidad y se transforme en perenne comunión divina de alegría y amor". "Rogad, pues, al Dueño de la mies" quiere decir también: no podemos "producir" vocaciones; deben venir de Dios. No podemos reclutar personas, como sucede tal vez en otras profesiones, por medio de una propaganda bien pensada, por decirlo así, mediante estrategias adecuadas. La llamada, que parte del corazón de Dios, siempre debe encontrar la senda que lleva al corazón del hombre. Con todo, precisamente para que llegue al corazón de los hombres, también hace falta nuestra colaboración. Ciertamente, pedir eso al Dueño de la mies significa ante todo orar por ello, sacudir su corazón, diciéndole: "Hazlo, por favor. Despierta a los hombres. Enciende en ellos el entusiasmo y la alegría por el Evangelio. Haz que comprendan que este es el tesoro más valioso que cualquier otro, y que quien lo descubre debe transmitirlo". Nosotros sacudimos el corazón de Dios. Pero no sólo se ora a Dios mediante las palabras de la oración; también es preciso que las palabras se transformen en acción, a fin de que de nuestro corazón brote luego la chispa de la alegría en Dios, de la alegría por el Evangelio, y suscite en otros corazones la disponibilidad a dar su "sí". Como personas de oración, llenas de su luz, llegamos a los demás e, implicándolos en nuestra oración, los hacemos entrar en el radio de la presencia de Dios, el cual hará después su parte. En este sentido queremos seguir orando siempre al Dueño de la mies, sacudir su corazón y, juntamente con Dios, tocar mediante nuestra oración también el corazón de los hombres, para que él, según su voluntad, suscite en ellos el "sí", la disponibilidad; la constancia, a través de todas las confusiones del tiempo, a través del calor de la jornada y también a través de la oscuridad de la noche, de perseverar fielmente en el servicio, precisamente sacando sin cesar de él la conciencia de que este esfuerzo, aunque sea costoso, es hermoso, es útil, porque lleva a lo esencial, es decir, a lograr que los hombres reciban lo que esperan: la luz de Dios y el amor de Dios.

domingo, 30 de mayo de 2010

Homosexuales y adopción de menores

Hasta hace muy pocos años todo el mundo sabía lo que era un "matrimonio normal", lo que era un "homosexual" y quienes podían o no adoptar a un menor. A nadie, desde hace miles de años, se le ha ocurrido igualar la unión entre dos homosexuales con el matrimonio. De pronto, llegan los progres; y en nombre de su peculiar sentido de la libertad, igualdad y fraternidad, utilizan las palabras matrimonio y homosexual con significados opuestos al sentir general de la sociedad. Sorprendentemente, la adopción de menores por los homosexuales, se torna una exigencia, un derecho.

Zapatero, Presidente del Gobierno español, prometió que: "no sólo piensa aprobar los "matrimonios" homosexuales, sino también la adopción de niños por éstos "si hay consenso social" O sea, cuando él quiera.

"Ni qué decir tiene que los homosexuales son ciudadanos de pleno derecho, y por ello, acreedores de la misma consideración y respeto que merecen quienes no lo son. Pero eso no les da derecho, por muy bien organizados y concienciados que estén, a tratar de imponer a la mayoría, a través de poderosos grupos de presión, su particular visión del matrimonio y de las adopciones de menores"

Además, ¿a cuento de que viene crear este problema artificial? ¿Ignoran que por cada niño que en España necesita adopción hay muchísimas familias "normales" que para a adoptar a los niños tienen que ir a por ellos a China o al Perú? Nó, no lo ignoran, y esto quiere decir que les importan un comino los homosexuales y los niños, los cuales se utilizan como medio para arrebañar votos y conseguir el poder; para ello, los partidos de izquierda y algunos políticos despistados de la derecha o centro, no sólo tratan de cambiar el Derecho de Familia sino también el diccionario y el sentido del lenguaje. Se empieza por llamar matrimonio a cualquier unión de dos homosexuales , después se pedirá para las uniones de tres o más personas del mismo o diferente sexo, después … para lo que haga falta. Resultado: el desprestigio del verdadero matrimonio.

Destruyendo al matrimonio, se destruirá la familia y destruyendo la familia habremos destruido la sociedad. Entonces tendremos vía libre para implantar una nueva sociedad, que nadie sabe como será. En último término, el movimiento gay es sólo un eslabón más, de nuevas ideologías que pretenden la destrucción de la sociedad occidental: judeocristiana, romana y griega. Ya lo intentaron en Rusia y en China con consecuencias desastrosas. ¿Por qué la sustituiremos? ¿Por el islamismo, el budismo, la Nueva Era, …?

Todas las personas tenemos limitaciones, los homosexuales también, y con esas limitaciones hay que contar. Digan lo que digan las leyes, ignorarlas sería engañarnos y engañar a los demás. ¿Es una de esas limitaciones la adopción de menores? ¿Por qué se aducen tantas "razones" morales, físicas, científicas para justificar esas adopciones?. Generalmente, cuando se aducen muchas razones es porque no se tiene razón. Jarabes para la tos hay muchos porque ninguno cura.

Una duda nos ronda : El movimiento gay, parte de cuyas exigencias pueden ser legítimas, ¿ Es un movimiento genuino o está siendo orquestado y utilizado por poderes ocultos, por gentes a quienes sólo interesa el voto, el poder y que han visto en los homosexuales una fuente de votos e influencias?

La Iglesia Católica, como siempre, va muy por delante en materias de igualdad y libertad sobre las progresías de turno. Para empezar, el homosexual es considerado un hermano nuestro, hijo del mismo Padre. Sigue con el mandamiento básico: Amarás al prójimo como a ti mismo. El Catecismo de la Iglesia Católica continúa: «Deben ser acogidos – los homosexuales- con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta» (No. 2358).¿Por qué se ocultan estas afirmaciones en los medios de difusión?

Por otra parte, el Catecismo se muestra no menos claro al tratar con la moralidad de los matrimonios entre homosexuales: «Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso» (No. 2357). ¿Pero es que alguien no sabía esto?

Lo realmente vergonzoso y lamentable es que se haya elevado a la categoría de dogma político lo que no pasa de vulgar prostitución social y política. Como hay que justificar lo injustificable, se echa mano del "Relativismo Moral y Social" que como un cáncer esta minando el tejido de nuestras sociedades. Siempre se encuentra un "filósofo" capaz de convertir en verdad profunda, lo que no es más que una simple aberración. Así, todo vale. La única vara de medir son nuestros intereses, pasiones y deseos particulares. Lógicamente, chocan con la Iglesia Católica. Sin embargo, lo que la Iglesia condena en los homosexuales es lo mismo que condena en los heterosexuales: el uso del sexo fuera de los límites de toda razón y moral , el engaño disimulado y la degeneración social. Y esto si lo están imponiendo las mayorías políticas dominantes, no la Iglesia. La demagogia es letal para las democracias.

¿Saben Vds de algún político dispuesto a dar uno de sus hijos o hijas en adopción a una pareja de gays o lesbianas? ¿Qué dirían los políticos de relieve si a los porteros de los ministerios les llamamos "Ministros", a los bedeles de Institutos le ponemos el nombre de "Catedráticos", y a los cabos del regimiento les llamamos "Coroneles"?. No por eso dejarían de ser respetados porteros, bedeles y cabos; pero ministros, catedráticos y coroneles se habrían convertido en motivos de risas y chanzas, primer paso para su eliminación.

Legíslese para que ningún ciudadano sea injustamente discriminado. Ténganse en cuenta las deficiencias y limitaciones de cualquier grupo humano: Un ciego no debe conducir un autobús, ni un enfermo mental regir un hospital. Dejemos de enredar con las adopciones de menores , y pongamos a las uniones de homosexuales cualquier nombre, pero ¡nunca!, ¡nunca!, el de matrimonio; a no ser que lo que realmente se esté intentando sea destruir al matrimonio y a la familia

miércoles, 26 de mayo de 2010

Carta de un misionero uruguayo en Angola al New York Times

 

  

Montevideo (Uruguay), 26 May. 10 (AICA)

 
 

El sacerdote salesiano Martín Lasarte envió una carta al diario New York Times respecto a la morbosa insistencia sobre los sacerdotes pedófilos, carta que el diario neoyorquino nunca publicó. La carta comienza diciendo: "Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

      Y continúa: "Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños serán siempre de una prioridad absoluta.

      "Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico, la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en los detalles de la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de los Estados Unidos, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… ¡Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta de odio.

      "Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía a hacerlo y las ONG's no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 kilómetros cuadrados, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños.

      "No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y de la ONU.

     "No es noticia que un sacerdote de 75 años, el padre Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como padre Stefano, tengan casas para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando a los enfermos y desesperados.

     "No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos, o sobre todo en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

     "No es noticia que mi amigo, el padre Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región. Ninguno pasa de los 40 años.

     "No es noticia acompañar la vida de un sacerdote "normal" en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

     "La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

     "No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir a sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura.

     "Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico con la cual me siento ofendido.

     "Sólo le pido, amigo periodista, que busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión".

    Firma: Padre Martín Lasarte, misionero uruguayo en Angola.+

 
 

  

AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente

lunes, 24 de mayo de 2010

Murio el ateo que concluyo: “ Hay Dios”

Juanjo Romero

    

viernes, 21 de mayo de 2010  

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que los ateos se veían liderados por personajes fieles a sus principios, buscadores de la verdad y que se atrevían al debate, como el famoso de B. Russell con el jesuita Copleston.

El referente de esa época, por su estilo y coherencia, fue Anthony Flew, quien murió el 8 de abril. Sólo "La Vanguardia" (Española) le dedicó noticia.

Con 87 años el filósofo era un pedazo de historia. En su juventud asistió al Club Socrático de C.S. Lewis, pero al margen de admiración por el maestro —"un hombre eminentemente razonable"— no sacó mucho más que una fidelidad inquebrantable al pensador griego: "sigue el argumento hasta sus últimas consecuencias".

Hábil polemista, su presunción de ateísmo (que resolvía la aporía atea de demostrar la no existencia) y las críticas a la vida después de la muerte y del libre albedrío (fue marxista y determinista) eran la munición intelectual de la que se servían otros ateos. Dos de sus escritos "Dios y la Filosofía" (1966) y "La presunción de ateísmo" (1984), eran los libros de cabecera de la secta atea y el artículo "Teología y Falsificación" uno de los más citados durante 20 años.

Pero a partir del año 2000 comenzaron los rumores de la conversión de Flew, que confirmó el propio Anthony en 2004 en una entrevista: "Ateo se vuelve teísta", cierto que era al "Dios aristotélico", pero echaba por tierra toneladas de falacias, fallos de argumentación y negación de las evidencias de los últimos avances científicos. En el fondo, si Dios cupiese entero en nuestras cabezas, bien pequeño sería.

Era la consecuencia "lógica" de su admiración por los argumentos teleológicos y la fuerza de los hechos: "Los argumentos más impresionantes de la existencia de Dios son aquéllos que son apoyados por recientes descubrimientos científicos".

Tres años después publicaba "Hay un Dios. Cómo el más famoso ateo cambió de parecer", un libro que conmocionó a la comunidad atea hasta tal punto que pusieron en duda que hubiese sido escrito por él. Acusaron al coautor —Roy A. Varghese— de haberlo secuestrado e inventado todo el contenido. El propio Flew tuvo que remitir una nota a través de la editorial:

"Mi nombre está en el libro y representa exactamente mis opiniones. No permitiré que se publique un libro con mi nombre con el cual no estoy cien por ciento de acuerdo. Necesité que alguien lo escribiera porque tengo 84 años. Ése fue el papel de Roy Varghese. La idea que alguien me manipuló porque soy viejo es exactamente incorrecta. Puedo ser viejo, pero es difícil que alguien me manipule. Éste es mi libro y representa mi pensamiento".

Empujaba con fuerza el "Nuevo Ateísmo", y esa generación de ateos bienpensantes fue sustituida por divulgadores de segunda fila como el autoproclamado "apóstol del ateísmo" Richard Dawkins.

Flew lo contaba así en una de las últimas entrevistas, al ser preguntado por su cambio (conversión intelectual):

"Dos factores fueron especialmente decisivos. Uno fue mi creciente empatía con la idea de Einstein y de otros científicos notables de que tenía que haber una Inteligencia detrás de la complejidad integrada del universo físico. El segundo era mi propia idea de que la complejidad integrada de la vida misma —que es mucho más compleja que el universo físico— sólo puede ser explicada en términos de una fuente inteligente.

"Creo que el origen de la vida y de la reproducción sencillamente no pueden ser explicados desde una perspectiva biológica, a pesar de los numerosos esfuerzos para hacerlo. Con cada año que pasa, cuanto más descubrimos de la riqueza y de la inteligencia inherente a la vida, menos posible parece que una sopa química pueda generar por arte de magia el código genético.

"Se me hizo palpable que la diferencia entre la vida y la no-vida era ontológica y no química. La mejor confirmación de este abismo radical es el cómico esfuerzo de Richard Dawkins para aducir en 'El espejismo de Dios' que el origen de la vida puede atribuirse a un 'azar afortunado'. Si éste es el mejor argumento que se tiene, entonces el asunto queda zanjado. No, no escuché ninguna voz. Fue la evidencia misma la que me condujo a esta conclusión".

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El impacto multi-sensorial de una película


 

El cine tiene la capacidad de fascinarnos y de transportarnos a otros mundos de valores. Lo consigue por algunos efectos que hemos analizado últimamente, pero también porque ejerce sobre los espectadores un impacto multidimensional, es decir: afecta simultáneamente a todos nuestros sentidos.

A diferencia del periódico o de la revista, que afectan sólo al sentido de la vista; o a diferencia de la radio, que incide sólo sobre el oído, el cine influye en varios sentidos al mismo tiempo. Ofrece una imagen cuidada y estética, como la pintura o la fotografía (cuidando el encuadre, la composición, la luz); pero añade a la vez la sugestión del movimiento (como en la danza); y, al mismo tiempo, nos envuelve con la banda sonora (como en una audición musical); y realza la acción con efectos de sonido: la modulación de la voz, la retórica verbal, los diálogos…

Todo ello actúa simultáneamente en nuestro psiquismo: en nuestra mente y en nuestras emociones; nos resulta imposible anteponer un filtro a cada uno de esos estímulos; y, en consecuencia, resulta muy difícil sustraerse al impacto que puede producir una secuencia, o atemperar el juego de emociones que empiezan a suscitarse en nuestro interior. Si la historia conduce a un adulterio "por amor", podemos llegar a aprobar emocionalmente ese relato.

Leer el artículo completo…

(Si te gusta, reenvíaselo a tus contactos)

Alfonso Méndiz.

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Marija en España -Horarios



 

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=8818
 


 

To: albertolop2005@hotmail.com
Subject: Re: Marija viene a España
Date: Thu, 20 May 2010 17:27:28 +0200

 
 

En la iglesia del Colegio Nuestra Señora de las Maravillas (Guadalquivir 9), Madrid, 29 de Mayo.
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> El programa será:
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> 16:30 h Santo Rosario
> 17 -18 h Testimonio de Marija
> 18 -18:30 h Preguntas
> 18:40 h Aparición de Nuestra Señora
> 19 h Santa Misa
> 20 h Adoración

 
 

En otras ciudades, ver adjunto.

 
 

Un abrazo

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Los libros deuterocanónicos de la Biblia


 

A las 12:16 PM, por Daniel Iglesias 
Categorías : Sin categorías

Contrariamente a lo que sostienen muchos protestantes fundamentalistas, la Iglesia Católica no agregó ningún libro al Antiguo Testamento. Antes de Cristo hubo dos versiones del canon del Antiguo Testamento: una corta (la de los judíos palestinenses) y una larga (la de los judíos alejandrinos y helenistas). La versión larga incluía siete libros más que la corta: Tobías, Judit, Baruc, Eclesiástico, Sabiduría, 1 Macabeos y 2 Macabeos. También incluía algunas adiciones a los libros de Ester y Daniel. Hay indicios de que los judíos palestinenses también apreciaban y usaban esos libros, aunque no los admitían como canónicos.

Después de Cristo los judíos, al cabo de un cierto proceso, abandonaron el canon alejandrino y mantuvieron sólo el canon palestinense, el mismo de la Biblia hebrea actual. Sin embargo, la Iglesia primitiva utilizó sobre todo la "Biblia de los LXX", la más antigua versión del Antiguo Testamento en griego (compuesta en Alejandría en los siglos III, II y I antes de Cristo), que incluía los siete libros enumerados. El Nuevo Testamento contiene unas 300 citas de la "Biblia de los LXX". Muy pronto los cristianos se dieron cuenta de que la Iglesia tenía autoridad para determinar el canon de la Biblia, independientemente de Israel. 

Durante siglos hubo algunas discusiones dentro de la Iglesia Católica sobre la autenticidad de esos siete libros, que a partir de cierto momento fueron llamados "deuterocanónicos", para distinguirlos de los demás libros de la Biblia, llamados "protocanónicos". Por ejemplo, San Agustín se pronunció a favor de la canonicidad de los deuterocanónicos, mientras que San Jerónimo mantuvo una actitud reticente y algo contradictoria hacia ellos. Aunque ya en torno al año 400 varios documentos papales y sínodos se habían pronunciado a favor de la canonicidad de los deuterocanónicos, las discusiones prosiguieron (en parte debido a la opinión de San Jerónimo), a pesar de lo cual a lo largo de los siglos una mayoría cada vez más grande de los cristianos los consideró como canónicos. Finalmente, la cuestión fue resuelta de un modo explícito y autorizado, a favor de la canonicidad, en los Concilios Ecuménicos de Florencia (1442) y de Trento (1546).

En el siglo XVI, Lutero (sin autoridad para ello) quitó esos escritos del canon de la Biblia, en el ámbito protestante. Por lo tanto, ocurrió lo contrario de lo que afirman los protestantes fundamentalistas: los protestantes quitaron siete libros de la Biblia, los deuterocánicos.Para los católicos todos los libros de la Biblia son igualmente canónicos.

Por otra parte, se puede decir que la Iglesia Católica sí agregó unos cuantos libros a la Biblia, pero no en el Antiguo Testamento, sino en el Nuevo Testamento. En verdad todos los libros del Nuevo Testamento fueron escritos por miembros de la Iglesia Católica, fundada por Jesucristo.

Lutero, a su vez, estableció un falso "canon dentro del canon" al convertir su herética doctrina de la justificación por la sola fe en la vara con la que se deberían medir todas las enseñanzas del texto de la Biblia, recibido por los protestantes de la misma Iglesia Católica. Así Lutero se sintió tentado de quitar del canon bíblico también la carta de Santiago (contraria a su teología personal de la "sola fe"), la carta a los Hebreos, la carta de Judas e incluso el libro del Apocalipsis, pero al final se conformó con considerarlos "menos inspirados" (!?). Sin embargo, para un texto bíblico dado sólo caben dos posibilidades: o está inspirado por Dios o no está inspirado por Dios. No puede estar "medio inspirado", por la misma razón que una mujer no puede estar medio embarazada.

Daniel Iglesias Grèzes

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"Estaban reunidos y no rezando el rosario"


 
 

Por primera vez estoy de acuerdo con las declaraciones que ha hecho el Ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, cuando anuncia que Las Fuerzas de Seguridad, han detenido en Francia a cuatro terroristas de ETA. Dice: "Los detenidos estaban reunidos en el momento de la operación policial y por supuesto que no estarían rezando el rosario".

Con estas palabras que pronuncia Don Alfredo, reconoce que rezar el rosario, es una buena cosa. Gracias, señor Ministro porque su reflexión, puede calar hondo en muchas personas. Y, dicho de paso, mucha falta que hace a nuestro país que le dedicáramos un rosario cada día.

La Hermana Lucía de Fátima dijo al Padre Agustín Fuertes: "No hay problema, por más difícil que sea, que no podamos resolver con el rezo del Santo Rosario".

 
 

Carmen Ramírez

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"¡Menuda herencia nos dejas, papá!"

 
 

Hay muchas personas mayores, cuando digo mayores me refiero a aquellos que se han jubilado y se deprimen porque piensan que ya no pueden hacer nada en este mundo. Se acomodan en el sillón frente al televisor o cuando más se van al parque un rato a tomar el sol y poco más. Aunque, no todos. Tengo una amiga que cuando se jubiló decía: "no estoy jubilada", "estoy jubilosa".

Ahora, acabo de leer un artículo de José Luis Olaizola, titulado "La aventura tailandesa". Me encanta leer siempre a este señor, por su optimismo sobre la vida, teniendo en cuenta los años que tiene ya. Pues bien, en este artículo se refiere a un viaje que acaba de hacer a Tailandia, acompañado como siempre de su inseparable esposa, -que tampoco es una niña-.Cuenta: "Ha sido una aventura maravillosa, por la que doy gracias a Dios cada día; que en la senectud de mi vida haya puesto en mi camino la posibilidad de colaborar contra el drama de la prostitución infantil".

Lleva ocho años trabajando en esa ONG, "familiar y artesanal" como él la llama y con toda razón, ya que presidente y vicepresidenta son él y su mujer, los consejeros sus hijos a los que invitó a que se involucraran en esa aventura, cuando con ocasión de un viaje que hizo a ese país a dar una conferencia, conoció al misionero jesuita Alfonso de Juan, que lleva más de cuarenta años en Tailandia, y diez luchando contra la denominada industria del sexo. Un negocio millonario ante el que las autoridades cierran los ojos, porque creen que favorece al turismo. Agentes de esa siniestra industria recorren los pueblos comprando niñas, que cuando se encuentran en Bangkok o en Pattaya están perdidas; no conocen el idioma, las maltratan, llegan a mutilarlas para que no puedan escapar.

Hoy, gracias al padre Alfonso, a la familia Olaizola y a la cantidad de personas que con su generosa aportación económica están contribuyendo, hay mil niñas escolarizadas, que están aprendiendo una profesión, un oficio o un idioma, que les permita defenderse en la vida y escapar de la prostitución. ¡Ah! Y cien de esas niñas, están en la Universidad.

Por si alguna persona quiere colaborar en suscribir una beca, por una sola vez, de cien euros, o la cantidad que considere oportuna, la cuenta corriente es: Somos Uno, Caja Madrid, Entidad 2038, oficina 2495 DC 31, número 6000192025, para más información www.ongsomosuno.com.

"¡Menuda herencia nos dejas, papá!", le dicen sus hijos. ¡Con toda razón! Ya digo, que no importan los años para hacer cosas en la vida. Venga ánimo, a los que estén aburridos, que trabajo hay por todas partes. Y gracias José Luis, por acercarnos estas noticias tan gratificantes, que a muchos estoy segura nos va a ayudar.

Elena Baeza

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Niños violados


 
 

Sr. Director:

 
 

Cuando se empleen chiquillos menores de 13 años en la fabricación de cualquier clase de material obsceno, será penado con la cárcel, de uno a cuatro años, según el artículo 189 del Código Penal.

 
 

La Brigada de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de Policía Judicial ha desplegado el mayor operativo contra las mafias dedicadas a la propagación de ficheros con embestidas carnales a pequeñas criaturas. Esta brigada ha sido galardonada con el premio internacional "Los niños primero", otorgado por UNICEF, por su operación contra la pornografía infantil.

 
 

Según aclararon fuentes de la indagación, entre el material fiscalizado en los domicilios de los arrestados, hay audiovisuales que contienen una descomunal crueldad con violencias sexuales a bebés.

 
 

En esta sociedad decadente hay que valorar al niño en toda su dimensión como una persona en desarrollo y que los adultos parece que tienen un empeño especial en ir "contra natura", degradando su integridad física y moral.

 
 

Gabriel Roselló

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La casilla de la Iglesia


 
 

 
 

La Iglesia católica aumenta por segundo año consecutivo los fondos que recibe de los contribuyentes a través del IRPF. En el pasado ejercicio, la cantidad ascendió a 252 millones de euros, 11 millones más que en 2008. Se trata de un dato especialmente significativo porque la crisis económica ha producido una sensible caída de la recaudación en este impuesto personal y directo. Además, el número de declaraciones que ejercen la opción de marcar una "X" en la casilla correspondiente creció también en más de 237.000. Una vez más, queda claro el fortísimo arraigo de la Iglesia en la sociedad española. No es difícil aventurar que este aumento tan relevante es una respuesta al acoso de determinados poderes públicos hacia las creencias muy mayoritarias entre los ciudadanos. Hay también otro factor determinante. En tiempo de crisis económica, la sociedad reconoce la labor de la Iglesia al servicio de fines de interés social. A través de Cáritas y de otras muchas entidades se desarrolla una labor callada y eficaz que suple con frecuencia las carencias de las prestaciones públicas, sin preguntar a nadie por los "papeles" o por los requisitos burocráticos.

 
 

 
 

Enric Barrull Casals

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Confunden aborto con anticoncepción


 
 

Ahora, que está a punto de entrar en vigor la ley del aborto libre, me parece interesante recordar algunas de las cosas que sus avaladores han dicho durante la tramitación Así, en su primera intervención ante el Senado, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajin, defendió la reforma de la ley del aborto con un discurso de corte feminista en el que cometió algunos errores de bulto, especialmente cuando afirmó que la ley pretende que "las mujeres que no lo desean no se queden embarazadas". La dirigente socialista no tuvo en cuenta que para abortar hay que estar primero embarazada.

 
 

Leire Pajín vendió a los senadores un discurso del más añejo feminismo. Habló de las mujeres que "presas del miedo y la clandestinidad" tenían que ir a interrumpir su embarazo al extranjero. También habló de mujeres que van a la cárcel, cuya intimidad se vulnera e incluso del "rechazo social" de las que abortan, cuando todo el mundo sabe que ninguna mujer ha ido a prisión por haber abortado.

 
 

La nueva senadora socialista utilizó en varias ocasiones el argumento de que el objetivo de la ley es "reducir el número de embarazos no deseados". Sin embargo, tan afirmación contradice la lógica de lo que defiende su grupo. Los embarazos no deseados no se pueden reducir abortando puesto que esto ya implica el embarazo en sí, sino que se reducirían con una educación sexual real y no demagógica o en otro caso mediante métodos anticonceptivos. Tal vez estas muestras de rigor sean suficientes para apreciar la altura de la nueva senadora y lo que se puede esperar de ella como parlamentaria y como secretaria de su partido.

 
 

 
 

Jesús Domingo Martínez

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Bueno le quiero pasa una pagina para que difunda la novena de la Virgen María Auxiliadora



www.salesianos.pe

Cristina

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Queremos invitaros a participar en la OFRENDA DE FLORES a Nuestra Señora del Rosario el día 30 mayo, en el que celebraremos EL DOMINGO DE LA ROSA en la Cofradía del Rosario.



 
 


 


 


 

Por ello os pedimos a todos aquellos que queráis participar: MANDADNOS UN MAIL A cofradiarosario@gmail.com INDICANDO CUÁNTAS AVEMARÍAS LE OFRECERÉIS ESE DÍA A NUESTRA MADRE POR LAS PETICIONES QUE ELLA DESEE. Lo publicaremos en la Web de la Cofradía (www.cofradiarosario.net/inicio.htm) y en nuestro perfil de Facebook http://www.facebook.com/event.php?eid=112714292103534.

 
 

YA TENEMOS MAS DE 100.000 AVEMARÍAS OFRECIDAS, PERO HACE FALTA DIVULGARLO MÁS...

 
 

Si conseguimos
20.000 PERSONAS QUE RECEN UNA PARTE DEL ROSARIO, alcanzaremos el millón de Avemarías y le daremos una alegría maravillosa a Nuestra Madre. Será un magnífico regalo que ella recibirá, y que convertirá en gracias para el mundo. Por ello os rogamos que lo reenviéis a vuestros contactos (gracias).

 
 

¡Que Nuestra Señora os bendiga y os ayude a crecer en el amor a su divino Hijo Jesucristo!

 
 

Un cordial saludo, unidos en la oración:

 
 

Ignacio Méndez y Candelaria Pérez

Matrimonio Presidente

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La Teología del Cuerpo

Profundizando en el legado de Juan Pablo II

ROMA, jueves 20 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Por el interés del tema, publicamos la Lectio magistralis pronunciada por monseñor Jean Laffitte, Secretario del Consejo Pontificio para la Familia, en la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, el pasado 22 de abril.

La segunda parte de esta conferencia se publicará en el servicio de mañana viernes 21 de mayo.

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El cuerpo humano y sus significados

Quisiera comenzar esta intervención mía con una primera observación sobre el título elegido: "Teología del cuerpo". Verdaderamente la expresión es paradójica. El discurso sobre Dios, teo-logía, se refiere a la persona humana considerada en su totalidad y no sólo en una dimensión de su ser, aquí, el cuerpo. Por tanto, cuando se habla de teología del cuerpo, es necesario entender desde el principio en qué acepción se entiende la palabra cuerpo. Se trata de toda la persona humana, considerada en su dimensión corpórea. Hablamos así de un cuerpo animado, cuyos fenómenos pueden ser estudiados en el campo de varias ciencias: fisiología, anatomía, todos los sectores de las ciencias biomédicas. No es en este restringido sentido fisiológico como la palabra cuerpo debe ser entendida en nuestra perspectiva. De hecho, el cuerpo humano tiene otros significados. En la medida en que hace presente y visible a toda la persona humana, es portador de valores simbólicos: el cuerpo es la modalidad en la que la persona se hace presente. Cada persona se deja contemplar en su cuerpo; el cuerpo es único, singular, personal. Es ciertamente una realidad carnal. Con todo, está animado no de la forma en que un robot estaría animado por movimientos mecánicos y estereotipados, sino de un modo tal que será en seguida identificado como el cuerpo de esta persona precisa. En este sentido, todos los cuerpos son distintos, porque las personas son distintas.

Si nos queremos limitar a la antropología de San Pablo, como la encontramos expresada por ejemplo en la primera carta a los Tesalonicenses, donde el Apóstol se refiere al hombre "todo entero espíritu, alma y cuerpo" (1 Ts 5,23), vemos que una realidad invisible, indicada por los dos términos "alma" y "espíritu", sobre los que diremos luego algo, se completa con un dato material, visible, expresado por la palabra "cuerpo". Como lo hizo observar justamente Denis Biju-Duval [1], esta antropología no debe oponerse a la clásica distinción entre alma y cuerpo, más familiar a los espíritus occidentales. Según este autor, las dos antropologías (alma-cuerpo y espíritu-alma-cuerpo) han sido opuestas artificialmente, sustantivando los términos semíticos, expresados en la Biblia en forma de adjetivos: lo espiritual (pneumatikos), lo psíquico (psychikos). Las realidades espiritual y psíquica remiten a la interioridad del hombre, al corazón, lugar simbólico tanto de la decisión (espiritual) sea de los sentimientos y de la afectividad (psíquica). La interioridad del hombre se comprende sólo en la tensión con su exterioridad. La carne expresa lo que de algún modo sucede en el corazón del hombre. Esto es tan cierto que, para designar la realidad interior del hombre, se usan a menudo símbolos e imágenes inspiradas en la exterioridad (además del lenguaje espacial, como para el binomio interior-exterior, encontramos elementos orgánicos, el "corazón", el "aire puro", las "vísceras", o incluso elementos naturales, hablando del corazón como de una "tierra fértil" o "estéril", como de un templo", de una casa, etc.).

Además de esta función de revelar algo escondido, el cuerpo tiene el papel de mediar entre el hombre y el mundo. Existe una cierta ambigüedad del cuerpo en la medida en que se encuentra por así decirlo a medio camino entre un objeto recibido (Körper) y un hecho asumido (Leib), entre, si queremos, el haber y el ser: "tengo" un cuerpo que me causa sufrimiento o placer, pero al mismo tiempo, "soy" un cuerpo, de forma que quien ataca o hiere mi cuerpo ataca o hiere a toda mi persona. Soy mi cuerpo. Mi cuerpo exige naturalmente respeto.

Me parece que las distinciones hechas ayudan a entender que la palabra "cuerpo" es una realidad compleja. Queda ahora algo que decir sobre el otro término de nuestro título, "teología".

El cuerpo tiene un valor teológico por tres motivos fundamentales:

- El primero es el hecho de que ha sido querido por Dios y creado por él. Esta observación implica necesariamente que es portador de algunas finalidades intrínsecas.

- El segundo motivo es que Dios ha elegido el cuerpo humano como mediación para revelarse a los hombres: es el dato de la Encarnación. El Verbo se hizo carne.

- A estos dos elementos, Creación y Encarnación, debe añadirse un tercero, la Resurrección, que se refiere al destino final del cuerpo humano; es un dato que especifica la fe cristiana: la resurrección de los cuerpos. A pesar de su crecimiento, sus sufrimientos, su envejecimiento hasta la muerte, y su descomposición orgánica, el cuerpo humano está destinado a resucitar. En una visión de fe, este dato ha sido acreditado por el acontecimiento histórico fundamental que ha sido la resurrección de Jesús de entre los muertos. Es sobre la base d este acontecimiento que el cristiano cree verdaderamente que habrá una resurrección de los muertos; un acontecimiento fundamental para él y para todos los hombres, que serán integrados a la fuerza del Resucitado. Podríamos en otro lugar profundizar en el hecho de que la resurrección del cuerpo, lejos de ser una creencia irracional, se funda al contrario en la eminente coherencia de la fe, expresada en este campo por el destino común entre el cuerpo de cada bautizado y el cuerpo del Señor resucitado.

Es imposible fundar una "teología del cuerpo" sin integrar la certeza de la resurrección. Nos ayuda en este sentido el texto esencial d san Pablo en la primera carta a los Corintios: "El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder (1 Cor 6, 13-14). En el contexto d una enseñanza sobre el uso equivocado y pecaminoso del cuerpo que es la fornicación, el Apóstol saca las consecuencias morales de esta forma: "¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! ¿O no sabéis que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: Los dos se harán una sola carne. Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él (1 Cor 6, 15-17). En verdad, para ser completos, deberíamos prolongar la lectura de san Pablo, en particular recordar estas dos ideas secundarias de que el cuerpo es "templo del Espíritu Santo", y de que el hombre ya no se pertenece, desde el momento en que ha sido "comprado a caro precio por el Señor". El caro precio ha sido el del Calvario, de la pasión y de la muerte de Jesús en el leño de la cruz.

Para resumir en pocas palabras estos fundamentos de la "Teología del cuerpo", es necesario no olvidar ninguno de los elementos apenas evocados: creación del hombre por Dios y por tanto creación de su propio cuerpo, asunción del cuerpo humano del cuerpo humano por el Hijo eterno del Padre, resurrección de Jesús y resurrección de los hombres en su persona, presencia del Espíritu de Dios como en un templo, dando al cuerpo humano una dignidad excelsa.


 

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[1] Biju-duval D.; La profondità del cuore. Tra psichico e spirituale (Prefacio de J. Laffitte), Effatà Editrice, Cantalupa (To) 2009, pp. 29-41


 


 

[Traducción del italiano por Inma Álvarez]

jueves, 20 de mayo de 2010

“Los jóvenes leen mitología porque buscan valores”


 

Entrevista al autor de la saga "Iván de Aldénuri"

SAN SEBASTIÁN, miércoles 19 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Lleva unos 25.000 ejemplares vendidos, dentro y fuera de España, ha sido traducida al inglés y al croata, y está en trámites para ser el guión de una película. Se trata de la saga Iván de Aldénuri, compuesta por tres volúmenes: El bosque de los Thaurroks, La herencia de Bérehor y El asedio de Muihl-Athern (ed. LibrosLibres).

Con un indiscutible sabor tolkieniano, sin embargo la saga tiene particularidades que la hacen muy apropiada para el público juvenil, y un interesante trasfondo de valores cristianos.

Su autor, Juan Antonio Pérez Foncea, es invitado cada poco por colegios e institutos de toda España para hablar de su personaje. Actualmente prepara una segunda saga, del estilo de la anterior, Thúval de Invérnnia, cuyo primer volumen se publicará este mismo año.

-¿Cómo surgió la historia de Iván de Aldénuri? ¿Fue una inspiración?

Juan Antonio Pérez Foncea: Yo digo siempre que fue una especie de milagro. Yo soy abogado, nunca se me había ocurrido escribir nada. Ocurrió el 3 de abril de 2002 a las cuatro de la tarde, un día que estaba especialmente cansado por un tema del despacho, que estaba llevando ya varias semanas y que era muy complicado. Me puse a escribir durante veinte minutos o media hora, y luego seguí con el tema que me preocupaba.

Después de unos quince días, sin acordarme de aquello, en la pantalla de mi ordenador había un archivo que ponía "historia". Como los abogados somos gente seria y no escribimos historias en el despacho, me dispuse a borrarlo, y conforme lo llevaba con el cursor a a papelera, algo dentro de mí dijo: "¿no vas a leerlo antes de tirarlo?".

Así que lo abrí, lo leí y me gustó bastante. Me recordaba a Tolkien y El Señor de los Anillos, por lo que seguí escribiendo como hobby. Lo terminé en nueve meses y lo mandé a la editorial LibrosLibres, que en seguida me contestó.

Se trata de una historia épica, y en ella se reflejan mis tres pasiones, que son la naturaleza, los pueblos europeos primitivos y el gusto por las etimologías, por el lenguaje. Creo que las palabras tienen connotaciones que van más allá de sus propios significados. Me gusta jugar con la eufonía de las palabras, inventar términos que tienen que ver con lugares en los que he vivido, idealizados.

-Ahora mismo ¿en qué proyectos está trabajando?

Juan Antonio Pérez Foncea: Ahora mismo estoy trabajando en una segunda saga, sin conexión con la anterior, Thúval de Invérnnia. El primer libro está ya en fase de corrección y publicación.

Para quien no lo sepa, ese nombre corresponde a uno de los nietos de Noé, que según una leyenda, recogida en las Crónicas de Alfonso X el Sabio, fue el primer hombre que habitó en España después del Diluvio. Por supuesto, mi libro no es novela histórica, pero me parece interesante explicar el origen de este nombre.

Thúval, el personaje, tiene dos detalles, que me parecieron importantes: uno, es cojo, y otro, su estrecha relación con los animales.

Este segundo detalle se me ocurrió tras conocer la historia de una mujer judía alemana, que cuenta que cuando tenía 7 años se perdió en un bosque, huyendo de los nazis. La encontraron unos lobos, y una loba, por instinto maternal, la cuidó durante todo el invierno, dándole de comer y protegiéndola. Esta historia la he asumido también para Thúval.

Respecto a la cojera, es significativo, como defecto que el personaje tiene que superar.

-Sus jóvenes lectores ¿qué es lo que más aprecian de la saga?

Juan Antonio Pérez Foncea: Pues la verdad es que recibo muchas cartas, e-mails, y hay preferencias para todos los gustos. Recuerdo que el otro día en México, en la Feria del Libro de Guadalajara, y vino un chico de unos 25 años que me dijo: "lo que más me gusta es lo que dice de la esperanza".

En general, los lectores de más edad se fijan en los valores reflejados por el libro, mientras que los más jóvenes prefieren la acción y la aventura.

-Iván de Aldénuri, y muchas otras obras, se inspiran en Tolkien. ¿Qué ha aportado El Señor de los Anillos a la literatura fantástica actual?

Juan Antonio Pérez Foncea: Se podrían dar muchas respuestas. Yo creo que en la cultura actual, tan materialista, tan artificiosa y con tantos medios técnicos, las jóvenes generaciones tienen nostalgia de mundos más románticos, más sencillos.

Por otro lado, los libros de Tolkien están llenos de valores cristianos, de valores perennes para la humanidad, valores imperecederos que "calan" en la gente. Aparte, yo creo que es una literatura que ha existido siempre, desde los libros de caballerías. Y que refleja muy bien la lucha entre el bien y el mal que todos llevamos dentro.

-¿Podría tener también que ver con un cierto desencanto hacia el progreso, y con la búsqueda de nuevas fuentes de inspiración?

Juan Antonio Pérez Foncea: Eso es indudable, como reconocía expresamente el propio Tolkien. Pero hay más, como muestra una célebre conversación entre Tolkien y su amigo C.S. Lewis a propósito de los mitos y la búsqueda de la verdad: las historias fantásticas son verdaderas, en la medida en que despiertan esa "chispa" que todos llevamos dentro, de necesidad de retorno hacia Dios. Para el autor de El Señor de los Anillos, cuanto más profunda era esa búsqueda del ser del hombre, tanto más adecuadas resultaban estas historias fantásticas, de epopeyas.

-La mitología es una búsqueda. ¿Qué cree usted que buscan hoy los jóvenes, cuando acuden a la literatura mitológica?

Juan Antonio Pérez Foncea: Eso lo veo yo constantemente en las cartas que recibo. Dice un autor que hoy, un niño que nace en España, lo primero que hace es bostezar. Los jóvenes viven muy alienados, todo se nos presenta como previsto, medido, tasado, y a la vez ayunos de valores. Muchos acuden a este tipo de literatura en búsqueda de valores, de sentido. Y también es literatura de evasión, que ayuda a escapar del aburrimiento del día a día. Por contra, la tentación de caer en lo esotérico es muy habitual en la literatura fantástica.

-Un detalle muy poco habitual en los libros mitológicos, y por el que usted apuesta claramente en su obra, es que Iván de Aldénuri ¡tiene familia! Unos padres que le quieren mucho, unos hermanos gemelos, una hermana y una hermanita pequeña, un tío misterioso... ¿Cómo se le ocurrió?

Juan Antonio Pérez Foncea: Es verdad, en esta literatura el protagonista suele ser una persona sola, sin padres, sin arraigo, para poder afrontar el destino que le espera. Es un recurso literario muy común. En el caso de Iván de Aldénuri, lo hice de forma inconsciente, sin planificar.

Pero qué duda cabe que la familia es uno de los grandes valores del ser humano, a pesar de los ataques actuales. Conforme pasan los años, uno se da cuenta de cuán importante ha sido en su vida su familia, su infancia, sus hermanos, los libros que ha leído...

-Pero en el contexto actual, en que muchos de sus lectores probablemente carecerán de referencias como los hermanos, incluso la estabilidad familiar, ¿no era un poco arriesgado por su parte proponer una familia, lo que hoy dirían muchos, "tradicional"?

Juan Antonio Pérez Foncea: Yo diría que todo lo contrario. La experiencia me demuestra que muchas personas, que por la razón que sea, no ha tenido una experiencia de familia "plena", rica, extensa, con lazos fuertes, si llega a conocer algún caso, le sorprende y le fascina. Recuerdo el caso de una chica sueca que tenía un novio argentino, y cuando conoció a la familia de él, su primer comentario, entre lágrimas, fue: "yo creía que esto ya no existía". La familia es algo maravilloso.

-Por último, ¿no es arriesgado proponer hoy la existencia de una lucha entre el bien y el mal, en una sociedad que la niega?

Juan Antonio Pérez Foncea: Tampoco. Hay un dicho antiguo que dice que la verdad "sólo tiene un camino". El relativismo de hoy pretende negar una cosa que es evidente, y es la existencia del bien y del mal. Y esa lucha entre uno y otro la tenemos todos, lo queramos reconocer o no. La verdadera batalla épica de la vida no es salir a la calle con una espada a matar orcos, sino que tiene lugar en nuestro interior. Hay personajes de la saga que cambian, a mejor y a peor.

Y eso es algo que siempre atraerá, por la sencilla razón de que es verdad. En una película, todos nos identificamos con el héroe, que se sacrifica a sí mismo para que triunfe el bien. Y eso es lo que un buen libro propone: que disfrutando, intentemos ser mejores.


 

Más información: www.ivandealdenuri.com

[Por Inma Álvarez]

Ser cristianos hoy


 

La Razón

Cardenal Cañizares

19/05/10

Los cristianos –fieles laicos, jerarquía de la Iglesia, todos– nos hallamos en este mundo en una situación de exilio cultural muy semejante al de las primeras comunidades cristianas en el mundo pagano o judío, pero con una diferencia fundamental: que el cristianismo constituía entonces una novedad, mientras la sociedad actual cree conocerlo. Esta sociedad nuestra ha aprendido, por así decirlo, a interpretarlo, en las claves que a ella le son familiares, como ideología, como estructura de poder, como sistema abstracto de valores, como sentido estético, o sentimiento afectivo, o vivencia privada.


 

Por desgracia, con mucha frecuencia, los mismos cristianos interpretamos así nuestra propia fe, y ése es quizá el obstáculo más persistente para una nueva evangelización, que, ante todo, habrá de ser obra de testimonio. En vez de juzgar el mundo desde las categorías que nos proporciona la experiencia de la fe, juzgamos la fe desde las categorías del mundo. Es fundamental que se remueva en nosotros la experiencia de fe, que vuelva a darse en nosotros esa sorpresa y gratitud sin límite por una gracia presente y una certeza que sostiene la vida: la gracia y la certeza de la verdad y del amor sin límite en nuestras vidas que nos afecta de manera incondicional y decisiva, que nos llena por completo y nos hace experimentar la riqueza total que entraña para nuestro humano vivir; la gracia y la certeza de una persona que es Jesucristo en la Cruz, Cristo que vive y está presente con nosotros.


 

Un discurso abstracto acerca de Jesús, una idea sobre Él, o un conjunto de valores que en él pueden descubrirse no bastan para llenar la vida del hombre, moverle a cambiar de vida, hacerle de verdad feliz y dichoso. Sólo puede ser el testimonio de algo que a uno le ha sucedido en la vida, el testimonio de la redención de Cristo, de la que brota una vida nueva esperanzada, libre y dichosa, una visión nueva, una mirada nueva sobre toda la realidad que se extiende a todas las facetas de la vida, las llena de sentido y las ilumina.


 

Un testimonio puede ser rechazado o acogido, pero no es algo de lo que se pueda discutir por mucho tiempo; como el ciego de nacimiento: «Yo sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo»; que me he encontrado con Jesucristo en mi camino y, como al paralítico, me ha hecho andar. La clave es el encuentro con Jesucristo, como les sucedió a Andrés y a Juan, como le sucedió a Pedro: «¿A quién vamos a acudir?; Tú tienes palabras de vida eterna»; o como a Pablo: «Para mí la vida es Cristo»; «¿quién podrá apartarnos del amor de Cristo?»; o como a Zaqueo: «Daré la mitad de mis bienes». Si uno se queda detenido en valores, en conceptos e ideas, por muy atractivos que sean, y no se encuentra con la persona misma de Jesucristo y se confía a Él, no ha llegado hasta el final para ver y palpar la grandeza de ser hombre, la felicidad y la vida, la salvación que en Él se nos da. Pongo un caso real: Se me acerca una madre con sus tres hijos en un lugar de oración, de adoración y encuentro con Dios, a muchos metros de altura: los tres hijos liberados de la droga. Me dijeron lo que les había pasado, el encuentro con Jesucristo los había curado; y me dijeron: «Dígaselo a todos: El, Cristo nos ha curado; hemos ido a muchos lugares, pero sólo Él, aquí, nos ha curado, nos ha salido a nuestro paso, y ya nos ve, sanados».


 

Se puede imaginar lo que a uno se le pasa por la cabeza cuando oye una historia así contada por la persona que la ha vivido. Aún me estremezco y conmuevo al recordarla, y que expresa de forma muy expresiva y significativa lo que sucede cuando uno se encuentra de verdad con Cristo vivo. Ciertamente se trata de una historia dramática, pero que menos dramáticamente, de una manera u otra, puede ser vivida por cualquiera. Contra aquello no caben argumentos. Los hechos son los hechos, son tozudos. La verdad está ahí. ¡Qué alegría y qué agradecimiento tan grandes! ¡Qué felicidad y qué esperanza rezumaban aquellos jóvenes con su madre! Qué dicha tan imposible de arrebatar y qué ganas de vivir!, la de aquellos jóvenes y la de aquella madre cargada de sufrimientos. Como muchos de hoy, jóvenes y no tan jóvenes, habían probado todo o casi todo lo que ofrece esta sociedad nuestra para ser felices, para vivir: sucedáneos, que en modo alguno pueden llenar ni colmar la esperanza, sólo sirven para eso: pasarlo bien y disfrutar; pero se pasa; y el goce siempre resulta efímero, y no hace ser feliz, vivir en la alegría y en el gozo de la vida, ni en la luz de la esperanza. ¿Dónde podemos encontrar una humanidad verdadera, dónde podremos encontrar aquello que llena de verdad la vida?, nos preguntan tantos hoy.


 

Los cristianos no podemos y no deberíamos ofrecer otra respuesta que la que daban, como testimonio, aquella madre y aquellos hijos: ¡en Jesucristo! el Hijo de Dios vivo, Amor encarnado, hecho Compañero y Hermano nuestro en la vida de la Iglesia, donde uno puede encontrar el amor que sostiene la vida, donde uno puede encontrar la verdad de cuál es nuestra vocación, de quiénes somos; donde uno puede encontrar la respuesta a la pregunta «¿quién soy yo, para qué se me ha dado la vida?»; donde se puede ver y palpar la verdad de aquellas palabras de Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna?».